jueves, 16 de enero de 2014

Bullying Digital

He estado pensando un poco sobre el tema de los videos que andan circulando y quiero compartirles lo que pienso.
Me parece bastante triste lo que está pasando, lo cual se puede decir que ya es un fenómeno social que pone la tecnología al servicio de la estupidez humana. 
Comenzó con personalidades famosas que eran filmadas mientras tenían sexo con su pareja con quien fuera y por el motivo que sea el video trascendía el círculo íntimo para pasar a ser completamente público. En esos casos se puede decir que la persona estaba de acuerdo en ser filmada pero seguramente no en que el video trascendiera (quizá alguna sí quisiera que trascendiera pero esos casos quedan fuera de lo que quiero transmitir). Luego ya se fue convirtiendo en algo más masivo, pasando a ser una práctica que se lleva a cabo en chicas y jóvenes que ya no son famosas sino seres comunes y silvestres con una vida no-pública y que de la noche a la mañana, sin saberlo, pasan a ser el ojo de la tormenta de las redes sociales.
Si hiciéramos una encuesta probablemente un enorme número de chicas jóvenes practican sexo en lugares públicos y hacen otro tipo de sexo que no es el clásico necesario para reproducirnos. Y digo más, menos mal, porque es algo que a los hombres nos encanta.
Digo esto porque creo que todos coincidimos en que filmar a una pareja teniendo relaciones sin nuestro consentimiento es algo gravísimo. Más aún poner en el centro de la discriminación a la mujer, denigrándola y gritándole cualquier cosa. En eso coincidimos (espero). Ahora un poco más leve a nuestros ojos, sea quizá, mandar ese video a nuestros grupos. Pero es IGUAL de grave porque estamos siendo cómplices y difundiendo algo que la persona que aparece no está de acuerdo y seguramente le afecte y bastante. Es algo que si no está inventado el concepto lo invento ahora: bullying digital. Y voy más allá, también me parece mal incluso mirar los videos, porque de esa manera también estamos siendo cómplices y colaborando con el martirio de la persona involucrada. Ni hablar de la gente que difunde en forma inmediata el facebook y perfil personal o características que conozca de la persona, igual de estúpido.
Por mi parte no miro más videos que ya sé que vienen en ese sentido. La que aparece en videos así puede ser cualquier ser querido, hermana, prima, amiga, novia y en un futuro una hija. También creo que en la vorágine de las redes sociales y el mundo en el que vivimos es fácil no frenar un segundo y darnos cuenta que esto está mal. Está mal y es algo que puede estar disfrazado de gracia y puede ser difícil a veces distinguir, por eso no juzgo a nadie, pero sí no quiero dejar de transmitirles lo que pienso e invitarlos a que actúen pensando un poco en eso.  

sábado, 10 de noviembre de 2012

Chiller


Esta es la historia del gran G.D., un personaje urbano de los tiempos que corren, un ser que posiblemente sea conocido de algún conocido de un conocido de varios que lean esto, pero que vale la pena perpetuar sus experiencias y sus relatos para que logren la posteridad.
Hablamos de un ser que tuve el gusto recientemente. Luego de muchos cuentos que formaron una imagen en mi mente, logré concretarlo en un ser de carne y hueso. Ese joven que comenzada su tercera década de vida se hacía llamar Chiller, al parecer porque excepto las matemáticas B y A, tenía todas asignaturas del BAchillerato aprobadas. Simplemente notable apodo.

viernes, 24 de junio de 2011

Afinación de guitarras y otras locuras...

Se entra por la planta de salida y se sube un piso hasta planta baja y dos más hasta el primer piso. Es decir que técnicamente el primer piso está en el tercero. Es la Facultad de Ingeniería y ofrece muchas bondades para los ojos de un ser contemplativo.
Evitando manadas de estudiantes que bajan como agarrándose de lianas, deslizándose por las barandas y haciendo "sapito" entre los escalones, voy subiendo, todavía agitado por el pedaleo intenso de la mañana gélida, y pienso que seguramente esté terminando algún teórico de los de segundo, o que quizá sea la gente de sistemas. Miro sus caras y compruebo que sí, o que por lo menos coincide con mi prejuicio sobre sus atuendos y aspectos, y forma de andar y mirar a la gente. Sigo subiendo la escalera entunelada que da cierto vértigo a mirar incluso para arriba y observo las carteleras de los centros de estudiantes, de uno y del otro, comparo lo que cada uno tiene para ofrecer, los temas que tocan, las palabras que utilizan, la estética de las mismas en cada caso e instantáneamente me nace pensar en política, y luego pienso si realmente está bien que me ponga a pensar en política, si esos deben ser sus asuntos o no y pronto mi mente vuela al gobierno, a su vinculación con el mundo tecnológico y a las actividades ingenieriles.
Mi profunda introspección se destruye instantáneamente al ver un cartel, que me saca de cualquier tema serio y me hace sonreír, luego pienso nuevamente su mensaje y largo una carcajada silenciosa, pues voy solo, no vayan a pensar que estoy loco. Estaba en una de las carteleras de uno de los centros de estudiantes y decía:
"Afino guitarras" y en letra un poco más pequeña pero en negrita aclaraba "en el día". Debajo tenía su número de celular y varios papelitos para que quien sintiera de esta, una oferta tentadora, pudiera arrancar uno y contactarse con ese principio de luthier anónimo. Para mi sorpresa, había varios arrancados, quizá por varios interesados, quizá por una estrategia del "sigo entregando" como forma de marketing por parte del propio afinador. Simplemente genial.

jueves, 16 de junio de 2011

Simultamento

A veces pienso en la simultaneidad, en la cantidad infinita de cosas que puedan estar sucediendo en un mismo momento, por ejemplo ahora, mientras escribo, o por ejemplo luego, mientras alguien lee.
Cuántas personas estarán en este momento pensando en alguien más.
Cuántas estarán sufriendo un amor y cuántas estarán enamorándose.
Cuántos músicos estarán haciendo suyas las melodías que viajan por el aire.
Cuántos matemáticos estarán resolviendo problemas que algún día serán aplicados en quién sabe cuántas cosas que muchos usarán.
Cuántos niños estarán siendo concebidos en este momento.
Cuántos de ellos estarán naciendo con hambre.
Cuántas personas estarán siendo felices. Cuántos estarán odiando.
Cuántos estarán muriendo y cuántos estarán matando.
Cuántos estarán yendo al teatro por primera vez. Cuántos estarán viendo el mar por primera vez.
Cuántos estarán soñando con menos injusticias. Cuántos con la cura para alguna enfermedad.
Cuántos estarán por concebir una gran idea, cuántos la emprenderán.
Cuántos estarán arriesgando. Cuántos estarán cambiando sus convicciones.
Cuántos estarán firmando contratos millonarios. Cuántos estarán haciendo números para llegar a fin de mes y cuántos al final del día.
Cuántos estarán por tomar una gran decisión. Cuántos se sentirán perdidos.
Cuántos estarán buscando alguien que los escuche y alguien que los entienda.
Cuántos estarán soñando con la vida. Cuántos estarán viviendo lo que sueñan.
Cuántos tendrán miedo. Cuántos tendrán certezas.
No lo sé y no creo que lo sepa, pero cuántas veces pienso en cuántos estarán sintiendo eso.